Historia de la música en España

Un recorrido por la historia musical española: de la guitarra clásica y el flamenco a la Movida, los clubs nocturnos, los grandes festivales y la escena urbana actual.

1. La guitarra española: el instrumento nacional

Si existe un instrumento que simboliza la música española en el mundo, es la guitarra. Sus antecedentes se remontan a la vihuela renacentista, pero fue en el siglo XIX cuando el luthier sevillano Antonio de Torres fijó la forma y las dimensiones de la guitarra clásica moderna. Francisco Tárrega sentó las bases de la técnica y el repertorio, y en el siglo XX Andrés Segovia la convirtió en instrumento de concierto internacional.

Los compositores del nacionalismo musical —Isaac Albéniz (Iberia), Enrique Granados (Goyescas) y Manuel de Falla (El amor brujo, La vida breve)— trasladaron al piano y a la orquesta los ritmos y modos del folclore andaluz. En 1939, el Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo se convirtió en la obra española más interpretada del siglo XX. Figuras posteriores como Narciso Yepes o el guitarrista flamenco Paco de Lucía —que llevó la guitarra flamenca a los escenarios de jazz y música del mundo— completan la saga.

2. El flamenco: de los cafés cantantes al Patrimonio de la Humanidad

Nacido en Andalucía en el seno de las comunidades gitanas, payas y castizas de los siglos XVIII-XIX, el flamenco saltó a la escena pública con los cafés cantantes (a partir de 1840-1850), verdaderos «clubs» de época donde el cante, el toque y el baile se profesionalizaron. La ópera flamenca de los años 1920 —con Antonio Chacón, Manuel Torre o La Niña de los Peines (Pastora Pavón)— llevó el género a los grandes teatros, y en 1922 Manuel de Falla y Federico García Lorca organizaron en Granada el histórico Concurso de Cante Jondo para defender su pureza.

Tras los años grises de los «festivales de España» del franquismo, la revolución llegó con Camarón de la Isla, que junto a Paco de Lucía y Tomatito renovó el cante en los años 1970-80 (La leyenda del tiempo, 1979). El nuevo flamenco de Ketama, Pata Negra o Lole y Manuel lo abrió al rock y al jazz; en 2010 la UNESCO lo declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, y artistas como Rosalía (El mal querer, 2018) lo han proyectado hacia el pop global del siglo XXI.

3. Zarzuela, copla y tradiciones regionales

La zarzuela, género lírico teatral nacido en el siglo XVII y renovado en el XIX (La verbena de la Paloma, Doña Francisquita), fue durante décadas la música popular urbana por excelencia, con divas como Conchita Supervía y más tarde Monserrat Caballé y Plácido Domingo en la ópera internacional. La copla —Concha Piquer, Miguel de Molina, Lola Flores— fue la banda sonora sentimental de la posguerra.

El mapa regional aporta una riqueza singular: la gaita gallega (Carlos Núñez la globalizó en los años 1990), la jota aragonesa y castellana, la sardana catalana, el txistu y los trikitixas vascos, la muñeira, el fandango de Huelva, las sevillanas y la isa canaria. En los años 1970-80, movimientos como la Nova Cançó catalana (Lluís Llach, Maria del Mar Bonet) y el rock vasco reivindicaron las lenguas y culturas periféricas.

4. La Movida y el rock español (1975-1990)

Con el fin de la dictadura estalló la Movida madrileña: una eclosión de bandas, fanzines, galerías y locales —El Penta, La Vía Láctea, la sala Rock-Ola— que transformó Madrid en capital cultural europea. Alaska y los Pegamoides, Radio Futura, Los Secretos, Nacha Pop o Kaka de Luxe (de donde saldrían Alaska y Carlos Berlanga) marcaron una generación. En paralelo ardía el rock radical vasco (Barricada, La Polla Records, Kortatu, Eskorbuto) y surgían Mecano, el grupo de pop más vendido de la historia de España, Los Ronaldos, Loquillo o Los Rodríguez en los noventa.

5. Clubs, discotecas y cultura de baile

España es también patria de una cultura de club de primer orden. En la Ruta del Bakalao (Valencia, años 1980-90) decenas de miles de jóvenes peregrinaban cada fin de semana por discotecas como Barraca, Chocolate o Spook: fue el gran fenómeno de la música de baile española. Ibiza se convirtió desde los sesenta en la capital mundial del clubbing: Pacha (fundada en 1973), Amnesia, Ku (hoy Privilege) y Space alumbraron el balearic beat y atrajeron a los DJs más importantes del planeta.

En las ciudades, salas y clubs históricos han formado a varias generaciones de melómanos: Joy Eslava y Teatro Kapital en Madrid, Razzmatazz, Apolo y la Sala Bikini en Barcelona, Maravillas Club, El Sol (templo del directo madrileño desde 1979) o los clubs de jazz como el Café Central. La leyenda negra reciente —cierres, normativa de ruido, gentrificación— convive con una escena viva de salas de conciertos en directo.

6. Los grandes festivales y la escena del siglo XXI

Desde finales de los noventa, los festivales han redefinido el consumo musical: Sónar (Barcelona, 1994, música electrónica avanzada), Primavera Sound (2001), Benicàssim (FIB) (1995), Mad Cool (Madrid, 2016), Bilbao BBK Live o el Rototom Sunsplash figuran entre los más prestigiosos de Europa. El Festival Internacional de Benidorm, relanzado en 2022 sobre la tradición del histórico certamen que lanzó a Julio Iglesias en 1968, conecta con la euforia de Eurovisión.

En el siglo XXI, la música española es global: Rosalía, C. Tangana (El Madrileño, 2021), Bad Gyal, Aitana o Quevedo (Quédate, con Bizarrap, número uno mundial en 2022) encabezan la ola urbana y del reguetón en español, mientras el indie (Vetusta Morla, Love of Lesbian, La La Love You) y el cantautor (Silvana Estrada, desde el otro lado del Atlántico) mantienen viva la tradición de autor. De la guitarra de Torres a las playlists globales, la historia de la música en España es la de una permanente reinvención de sus raíces.

7. En resumen

  • La guitarra: de la vihuela a Torres, Tárrega, Segovia y el Concierto de Aranjuez; el instrumento que España regaló al mundo.
  • El flamenco: cafés cantantes, Concurso de Cante Jondo (1922), Camarón y Paco de Lucía, Patrimonio de la Humanidad (2010) y nueva ola con Rosalía.
  • Tradición lírica y regional: zarzuela, copla, gaita, jota, sardana y Nova Cançó.
  • La Movida (años 80): la explosión creativa de la Transición y el nacimiento del pop-rock español.
  • Clubs y baile: Ruta del Bakalao, Ibiza capital mundial del clubbing, salas históricas como El Sol, Joy Eslava o Razzmatazz.
  • Hoy: festivales de talla europea (Sónar, Primavera Sound, FIB, Mad Cool) y dominio global de la música urbana en español.