En un sistema judicial cada vez más congestionado, la verdadera protección ya no pasa únicamente por las salas de los tribunales, sino por la capacidad de prevenir el conflicto antes de que surja. En un contexto normativo complejo y en constante evolución, el derecho civil asume así un papel estratégico no solo en la gestión del litigio, sino sobre todo en su prevención. Es dentro de esta visión moderna y proactiva de la profesión que se enmarca el Despacho Basile & Partners, fundado en 2019 en Benevento por la Abogada Consuelo Basile. Activo en todo el territorio nacional, el despacho opera en las principales áreas del derecho civil, del derecho laboral —con especial atención a las cuestiones de seguridad social— y en el derecho de contratación pública y ejecución de obras. Un enfoque a medida, construido sobre las necesidades reales del cliente, que sitúa el asesoramiento preventivo en el centro de la estrategia de protección.

Por Roberta Imbimbo

Abogada Basile, ¿qué importancia tiene hoy la fase preventiva en el derecho civil?
Es central, diría que imprescindible. Gran parte de los litigios civiles surgen de contratos redactados de manera poco clara, de relaciones jurídicas establecidas con ligereza o de decisiones adoptadas sin una verdadera evaluación de sus consecuencias legales. La prevención, en el derecho civil, significa intervenir antes de que el conflicto se transforme en un proceso judicial, construyendo acuerdos sólidos, equilibrados y coherentes con las necesidades reales de las partes implicadas. Evitar el juicio hoy representa un valor enorme. Los tribunales están sobrecargados, los tiempos de la justicia a menudo son incompatibles con las necesidades de ciudadanos y empresas, y el resultado del proceso no siempre garantiza una protección realmente eficaz. El asesoramiento preventivo permite reducir drásticamente costos, incertidumbres e inmovilismos, ofreciendo soluciones rápidas y eficaces antes de que la controversia estalle. Para las empresas, en particular, la prevención representa una herramienta estratégica fundamental, porque garantiza continuidad y rapidez operativa. Significa analizar con antelación los puntos fuertes y débiles de la organización empresarial, evaluar las relaciones con los trabajadores —a menudo subestimadas—, prevenir conflictos sindicales y promover instrumentos de conciliación capaces de gestionar las dificultades internas sin bloquear la actividad productiva. El asesoramiento preventivo se convierte así en un verdadero chequeo de salud jurídica de la empresa, orientado a reducir el riesgo de litigio y a hacerla más sólida, eficiente y competitiva.

¿En qué ámbitos la prevención marca más la diferencia?
Sin duda en las relaciones contractuales, tanto entre particulares como entre empresas. La correcta redacción de los contratos, la regulación de las relaciones laborales, la gestión de las relaciones familiares y patrimoniales, así como la recuperación de créditos, son todos ámbitos en los que un asesoramiento preventivo bien estructurado puede evitar litigios largos y a menudo dolorosos. También en materia de responsabilidad civil, intervenir con antelación significa reducir el riesgo de daños económicos y reputacionales.

Su despacho es joven, pero ya muy estructurado. ¿Cuál es su filosofía de trabajo?
El Despacho Basile & Partners nace con una misión clara: ofrecer un asesoramiento jurídico completo, concreto y personalizado. Somos un equipo joven y dinámico, pero con una fuerte dedicación al estudio, a la actualización constante y a la estrategia. Cada encargo se aborda de manera proactiva, evaluando siempre la solución más eficaz y ventajosa para el cliente, no solo desde el punto de vista jurídico, sino también humano y económico.

¿De qué manera el asesoramiento jurídico preventivo contribuye al crecimiento de empresas y profesionales?
El enfoque preventivo representa un pilar estratégico para el crecimiento sano y sostenible de empresas y profesionales. No se trata solo de resolver problemas, sino de acompañar al cliente en sus decisiones cotidianas, ayudándolo a prevenir riesgos, a cumplir con la normativa y a estructurar de forma correcta y consciente las relaciones internas y externas de la organización. Un enfoque jurídico proactivo permite reducir significativamente el riesgo de litigio, evitando costos elevados, ralentizaciones operativas y daños reputacionales. Significa redactar contratos claros, gestionar adecuadamente las relaciones laborales, regular eficazmente las relaciones con proveedores, clientes y socios comerciales, e intervenir oportunamente ante las dificultades antes de que se conviertan en conflictos. Desde el punto de vista económico, un asesoramiento continuo permite planificar mejor las estrategias empresariales, proteger el patrimonio y optimizar los recursos, evitando intervenciones de emergencia que suelen ser más costosas y menos eficaces. Además, una empresa jurídicamente estructurada es una empresa más creíble: la solidez legal refuerza la confianza de inversores, entidades de crédito, socios y colaboradores, elementos fundamentales en un mercado cada vez más competitivo y selectivo. Para los profesionales, el asesoramiento jurídico significa proteger su actividad, prevenir responsabilidades y litigios, y trabajar con mayor serenidad y continuidad.

¿Qué importancia tiene el enfoque multidisciplinario en su trabajo diario?
Es fundamental. Hoy el derecho ya no puede abordarse por compartimentos estancos. Los problemas de los clientes suelen involucrar múltiples áreas: civil, laboral, seguridad social, administrativo. Gracias a una red consolidada de colaboraciones, podemos ofrecer una protección integral, coordinando distintas competencias para garantizar una respuesta completa, coherente y eficaz.

Otro aspecto central de su despacho es la relación humana con el cliente. ¿Por qué es tan importante?
Porque detrás de cada asunto hay una persona, una empresa, una historia. Para nosotros el derecho no es solo técnica, sino también escucha, empatía y confianza. Recibimos a cada cliente con atención y confidencialidad, explicando de manera clara las posibles vías y acompañándolo en cada fase del proceso jurídico. Este enfoque personalizado marca la diferencia y representa uno de los valores fundacionales del despacho.

En conclusión, ¿cuál es hoy su visión del derecho civil?
El derecho civil debe ser cada vez más una herramienta de prevención, protección y acompañamiento. No solo defensa en juicio, sino asesoramiento estratégico capaz de anticipar los problemas y ofrecer soluciones concretas. Una visión en la que el derecho no es un obstáculo, sino un aliado de equilibrio, crecimiento y estabilidad, capaz de responder a los desafíos de un contexto económico y social en constante cambio, donde el derecho deja de ser solo defensa para convertirse en una estrategia concreta de equilibrio, crecimiento y estabilidad.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here