La nueva tendencia de la odontología estética es garantizar una sonrisa cada vez más blanca y natural, en línea con la creciente atención a la estética del rostro. Para contar esta evolución, hablamos con la doctora Annapaola Manfredonia, odontóloga en su clínica de Nápoles, quien a lo largo de los años ha constatado un aumento constante de la demanda de tratamientos dedicados a la mejora de la sonrisa. Según la doctora Manfredonia, la estética dental se ha convertido en una prioridad para pacientes de todas las edades y condiciones sociales, señal de una transformación cultural más amplia. La sonrisa ya no se considera solo un detalle estético, sino una verdadera herramienta de comunicación cotidiana. De hecho, la sonrisa es una de las formas más poderosas de comunicación no verbal: transmite confianza, apertura y empatía, reduce la distancia social y favorece relaciones positivas. A menudo es lo primero que notamos en una persona después de los ojos y contribuye de manera decisiva a la percepción que tenemos de los demás y de nosotros mismos.
Por Roberta Imbimbo

Doctora, ¿qué tipo de blanqueamiento utiliza en su consulta?
Después de años de experiencia en el campo de la odontología estética, he desarrollado una colaboración científica con la marca “White Over White”, lo que me ha permitido perfeccionar un protocolo clínico personalizado capaz de obtener, en menos de una hora, resultados significativos en términos de luminosidad y blanqueamiento de la sonrisa, minimizando al mismo tiempo los riesgos de sensibilidad dental e irritaciones gingivales. El procedimiento —que se realiza con total comodidad para el paciente y garantizando altos estándares de seguridad— se perfecciona además mediante el uso de dispositivos de protección específicos, que representan un elemento fundamental de la metodología operativa.
¿Qué importancia tiene la personalización del blanqueamiento?
En mi experiencia profesional he aprendido que la personalización del tratamiento es el elemento clave para lograr resultados óptimos. Cada paciente que acude a mi consulta presenta características individuales que influyen de manera significativa en la respuesta al tratamiento blanqueador. La evaluación clínica preliminar siempre incluye una anamnesis detallada, durante la cual se analizan la edad del paciente, la calidad del esmalte dental y el color inicial de los dientes. El método WoW realizado en consulta es una verdadera garantía para el paciente.
¿Cómo personaliza el tratamiento?
El primer paso es, como ya se ha mencionado, una cuidadosa anamnesis del paciente. En función del color inicial del esmalte dental, se evalúa si es posible lograr el blanqueamiento profesional en una sola sesión o si es aconsejable prolongar y reforzar el tratamiento con un blanqueamiento domiciliario mediante un gel que se continúa en casa con férulas personalizadas, realizadas a medida específicamente para el paciente.
¿Qué parámetros clínicos evalúa antes de realizar el blanqueamiento?
En mi consulta aplico un riguroso protocolo de documentación que incluye la toma de fotografías de alta resolución de la sonrisa antes y después del tratamiento. Utilizo guías de color universales para comparar de forma sistemática el color inicial con el obtenido tras el tratamiento, proporcionando a mis pacientes pruebas concretas de la mejora lograda. Siempre doy al paciente indicaciones de comportamiento específicas para las veinticuatro horas posteriores al tratamiento, recomendando abstenerse de alimentos y bebidas con pigmentos, con el fin de favorecer que el gel blanqueador complete su acción.

¿Cuánto duran los efectos del blanqueamiento con el tiempo?
En promedio, los efectos del tratamiento blanqueador duran alrededor de un año o un año y medio, pero pueden variar según los hábitos diarios de higiene oral del paciente y el consumo excesivo de café, té o cigarrillos. Para mantener por más tiempo el llamado efecto “súper blanco”, recomiendo el uso del dentífrico y el colutorio de la línea White Over White.
¿En qué casos está desaconsejado el tratamiento de blanqueamiento?
Está desaconsejado cuando el paciente presenta manchas blancas de fluorosis en los dientes o manchas oscuras debidas a la ingesta de ciertos antibióticos durante la infancia que interfirieron en la formación del esmalte dental. También está desaconsejado en presencia de fracturas del esmalte provocadas por traumatismos previos. En cambio, está absolutamente contraindicado durante el embarazo o la lactancia.
¿Cuál es la diferencia entre blanqueamiento y carillas?
Son dos métodos diferentes. Con el blanqueamiento solo podemos obtener una sonrisa muy blanca; en cambio, si además del color de los dientes se desea mejorar también la forma, el tamaño de los dientes o cerrar diastemas, entonces es necesario recurrir a la aplicación de carillas de cerámica.
¿Las carillas requieren tallar los dientes?
En mi consulta utilizo carillas de cerámica ultrafinas, similares a lentes de contacto, que me permiten aplicarlas sin necesidad de tallar en absoluto los dientes del paciente. Esta técnica garantiza una adhesión química óptima entre el esmalte y la cerámica, reduciendo drásticamente el riesgo de desprendimiento.
¿Se trata de un tratamiento definitivo?
La aplicación de carillas de cerámica puede considerarse un tratamiento “definitivo”, dado que no es necesario sustituirlas con el tiempo y no cambian nunca su color blanco. No obstante, es importante realizar controles cada seis meses en la consulta, asociados a sesiones de higiene profesional, así como mantener una cuidadosa higiene diaria, cepillándose los dientes tres veces al día y usando con frecuencia y correctamente el hilo dental para eliminar la placa residual. Por último, debe considerarse una técnica estética reversible, ya que con un láser es posible, en poco tiempo, retirar las carillas aplicadas y los dientes subyacentes quedan intactos, sin haber sufrido ninguna alteración con el paso del tiempo.
¿En qué consiste el proyecto de la sonrisa?
Cada sonrisa se planifica cuidadosamente mediante la realización de un mock-up preliminar, que permite a los pacientes evaluar de antemano y de manera real el resultado estético final. En esta fase se estudian con atención las formas, las dimensiones y los tonos de color en relación con las características faciales individuales de cada paciente. Se toma una impresión de esta simulación, que servirá al laboratorio para reproducir fielmente el smile design. Ninguna sonrisa que sale de mi consulta es igual a otra: cada resultado es único y personalizado.
¿En qué medida estos tratamientos de odontología estética influyen en la autoestima?
Numerosos estudios de psicología demuestran que la percepción y la convicción de tener una sonrisa bonita reducen la ansiedad social y aumentan, en consecuencia, la disposición a sonreír y a hablar en público sin vergüenza, o a reír sin cubrirse la boca, o a sentir menos sensaciones generales de vergüenza. Una sonrisa blanca y luminosa mejora la autoestima al aumentar la confianza en uno mismo y también produce un fuerte impacto en las relaciones sociales con los demás.














































